14 agosto 2014

¿CÓMO TRASCENDER EL EGO?




A medida que uno crece, va formándose una imagen mental de sí mismo basada en su condicionamiento personal y cultural. Esta imagen mental es el ego.
El ego es tu actividad mental y sólo puede funcionar mediante el pensamiento constante.
El ego es creado por una identificación inconsciente con la mente. Es el falso Yo. Crees que eres este Yo, cuando en realidad eres Conciencia.
Para el ego, el momento presente no existe. Sólo considera importantes el pasado y el futuro.
Incluso cuando parece que el ego está en el presente, no ve el presente: lo percibe equivocadamente porque lo mira con los ojos del pasado.
O reduce el presente a ser un medio para un fin. Un fin que siempre reside en el futuro proyectado por la mente.

El momento presente contiene la clave de la liberación, pero no puedes encontrar el momento presente mientras seas tu mente.

Alcanzar la iluminación significa elevarse por encima del pensamiento. Es estar en el Presente, el Aquí y Ahora. Estar libre de pensamientos, de sentimientos, de tiempo, de dualidad. Es el total fluir de lo que Es.
En el estado de iluminación sigues usando la mente cuando la necesitas, pero de un modo mucho más enfocado y eficaz que antes. La empleas principalmente con fines prácticos, pero eres libre del diálogo interno involuntario, y vives en la quietud interior.
Cuando empleas la mente, y en particular cuando necesitas dar una solución creativa a algo, vas oscilando cada pocos minutos entre la mente y la quietud, entre la mente y la no-mente.
La no-mente es conciencia sin pensamiento.
Sólo la no-mente permite pensar creativamente, porque da al pensamiento un poder real.

La mente (ego), no es únicamente el pensamiento. Incluye también las emociones y las pautas de reacción inconscientes, tanto mentales como emocionales.
La emoción surge en el momento en que el cuerpo reacciona al pensamiento. Es el reflejo de la mente en el cuerpo.
Toda emoción es una reacción de tu cuerpo cuando hay identificación con el pensamiento. Es decir, cuando dejas de prestar atención al Presente y te sumerges en tus pensamientos. Esta acción es inconsciencia. Por esto, en la iluminación no hay emociones.
Si no puedes sentir tus emociones, si estás desconectado de ellas, acabarás sintiéndolas a un nivel puramente físico, como un problema o síntoma físico.

Cuanto más te identificas con el pensamiento, con lo que te gusta o disgusta, con tus juicios e interpretaciones, es decir, cuanto menos presente estás como conciencia observante, más fuerte es la carga de energía emocional.

Puedes dejar que la emoción esté ahí sin ser controlado por ella. Ya no eres la emoción; eres el observador, la presencia que mira.
Si practicas así, todo lo que es inconsciente en ti, saldrá a la luz de la conciencia.

¿CÓMO PODEMOS ABANDONAR LA NEGATIVIDAD?

Soltándola. Reconociendo que no quieres sufrir el dolor o soportar la carga más y después dejándola ir.

Toda resistencia interior se experimenta como negatividad en una forma u otra. Toda negatividad es resistencia.
La negatividad va de la irritación o la impaciencia, a la rabia furiosa; de un humor depresivo o un resentimiento sombrío, a la desesperación suicida.
La negatividad es identificación con la mente, es inconsciencia. Es una resistencia al fluir de la vida. Niegas lo que es.
En cuanto sabes que no la quieres y no la necesitas, entonces puedes soltarla.
La única manera de poder abandonarla es aceptándola, siendo consciente de ella.
Ríndete a ella, sin poner resistencia, entrégate a ella y se disolverá.

El ego cree que por medio de la negatividad puede manipular la realidad y conseguir lo que quiere. Cree que por medio de ella puede atraer una condición deseable o disolver una indeseable.
Pero la realidad es que en lugar de atraer una condición deseable, impide que surja. En lugar de disolver una indeseable, la mantiene en su lugar.
La única función de la negatividad es que refuerza el ego y por eso al ego le encanta.
La negatividad es totalmente antinatural. Ninguna otra forma de vida en el planeta conoce la negatividad, sólo los seres humanos.
Observa cualquier planta o animal y permite que te enseñe la aceptación de lo que es, la entrega al Ahora. Deja que te enseñe a Ser.

Las emociones negativas recurrentes a menudo contienen un mensaje, lo mismo que las enfermedades.
La negatividad te recuerda que debes estar más presente.
Siempre que te des cuenta de que ha surgido alguna forma de negatividad en ti, mírala como una señal que te dice: "Despierta. Sal de la mente. Vive el presente".
Incluso la más leve irritación es significativa y debe ser reconocida y observada. En caso contrario, habrá una acumulación de reacciones no observadas.

¿CÓMO PODEMOS DISOLVER LA INCONSCIENCIA?

Hazla consciente.
Observa las muchas formas en que el desasosiego, el descontento y la tensión surgen dentro de ti a causa del juicio innecesario, de la resistencia a lo que es y de la negación del Ahora.
Todo lo inconsciente se disuelve cuando tomas conciencia sobre ello. Y para lograrlo, debes observarte a ti mismo.
Puedes preguntarte: ¿Estoy tranquilo en este momento? o ¿Qué está ocurriendo en mí en este momento?
Dirige tu atención hacia tu cuerpo. Si existe alguna tensión, observa en qué forma estás evitando, resistiéndote o negando la vida, el Ahora.
Debes estar al menos tan interesado en lo que pasa en tu interior como en lo que ocurre fuera.
Si tu interior está bien, lo exterior estará en orden. Si hay paz en tu interior, habrá paz en el exterior. Lo que es adentro es afuera.



Eckhart Tolle
Camino al Despertar

8 comentarios:

  1. Infinitas gracias por iluminar, estaba buscando mucho este tema, el Ego esta haciendo estragos en las sociedades actuales.

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  2. Esta información no pudo haber llegado en mejor momento, pero del dicho al hecho hay un trecho que debe recorrer, cuando estoy consciente de lo fuerte que es mi ego y lo muy arraigado que está en mi, leer esto me genera una pregunta importante aparte de una dosis de ansiedad. ¿Cómo acepto lo que me rodea que es tan agobiante hasta rendirme para poder disolverlo?, cómo logro esa paz que tanto anelo. Necesito ayuda.

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  4. El yo (o ego) no es solo recuerdos del pasado o proyecciones para el futuro.

    El yo es principalmente el factor que crea la individualidad, que nos hace sentir que somos el cuerpo (´el cuerpo soy yo´) y es el agente de todo lo que hacemos en presente a través del cuerpo y la mente y todo lo que pasa en nosotros en el presente.

    En resumen, los aspectos fundamentales del yo son:


    1. El yo es el factor que nos hace identificar con el cuerpo y sentir que somos el cuerpo ¨Yo soy el cuerpo¨.

    2. El yo es nuestra identidad ilusoria y juega el papel del agente. El yo identificando con las varias funciones y aspectos de nuestra existencia se hace el pensador, el disfrutador, el hacedor, el perceptor, el sentidor, y en relación de la vida espiritual el meditador, el orador, etc.

    3. El ego es el factor que se identifica también con la consciencia y debido a su identificación doble, es decir su identificación con el cuerpo y a la vez con la conciencia, nos engaña y nos hace sentir que nosotros como cuerpo somos conscientes, y que la consciencia pertenece al cuerpo, a la mente y al yo mismo. La realidad es que la Consciencia está más allá del cuerpo, del yo y de la mente, y aunque estos (el yo, la mente y el cuerpo) son inertes parecen conscientes debido al reflejo de la consciencia en estos.

    La consciencia es auto-existente, auto-luminosa, imperecedera, infinita, sin causa, sin forma, sin tiempo, sin cambio y la fuente del cuerpo y la mente. Pero debido a la identificación del yo con la consciencia, la consciencia parece que es una cualidad del cuerpo y de la mente. Debido a esto sentimos que estamos separados de Dios (Consciencia universal) y de todos los seres humanos.

    4. El yo hace que la consciencia que es infinita e indivisible parezca individualizada, o sea que cada ser humano tiene su propia consciencia que es distinta de la consciencia de los demás. Sin embargo, hay solo una consciencia universal que debido a su reflexión en las mentes de todos los seres humanos parece dividida y separada. Este sentido de separación junto con la identificación con el cuerpo y la mente son los factores fundamentales de la competencia, la agresividad, el miedo, el desarrollo de varias tendencias egoístas y del sufrimiento.

    5. El yo crea todas las demás identificaciones: con los pensamientos, las emociones, las sensaciones, las percepciones, las ideas, las opiniones, los objetos, las posesiones, las personas, las religiones, los partidos políticos, los equipos deportivos etc..


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