12 noviembre 2017

REBELACIÓN



La vida te dará guerra...
te dará tanta guerra que tus fuerzas empezarán a flaquear...
y empezarás a estar harto de tanta lucha...
estarás tan harto que comenzarás a estar agotado...
y desearás que todo esto termine...
gritarás con todas tus fuerzas "quiero que esto termine!"...
y ya no podrás más...
todo se empezará a derrumbar...
y no podrás seguir manteniendo el control...
te resistirás una y otra vez... y otra y otra vez...
tu mundo se comenzará a desbordar...
y te sentirás enojado... frustrado... totalmente acabado...
y tus fuerzas flaquearán cada vez más y más...
hasta el punto de gritar "necesito paz!"...
y llorarás y llorarás lleno de impotencia...
rogando por la libertad...

La vida te machacará y machacará...
hasta que ya no te queden fuerzas para luchar...
todo este mundo parecerá un infierno...
de tanto dolor y calamidad...
Y cuando empieces a estar harto de toda esta guerra
llegará un momento en que te rendirás...
y a otro lado comenzarás a mirar...
dejando ir toda lucha y resistencia interna
para descansar en un solo lugar; tu propia paz...
Y te darás cuenta de que el valor de esta paz
es mucho mayor que toda esa guerra mental...
Así que tu único foco de atención
será morar en el silencio de esa paz...
dejando de participar en todo este juego,
yendo en contra de esto o aquello...
y dándote cuenta de que todo es tu propia mente
intentando evitar a toda costa
su propia disolución y su misma muerte.

Camino al Despertar

IDENTIFICACIÓN CON EL PENSAMIENTO



En la mayor parte, nuestro proceso de pensamiento es involuntario, automático y repetitivo. No es más que un proceso mental estático que no cumple ningún propósito real. Estrictamente hablando, no pensamos: el pensamiento es algo que nos sucede.
Cuando decimos "yo pienso", está implícita la voluntad. Implica que podemos escoger qué pensar. Sin embargo, en la mayoría de los casos no sucede así. La digestión sucede, la circulación sucede, el pensamiento sucede.
La voz de la mente tiene vida propia. La mayoría de las personas están a merced de esa voz, lo cual quiere decir que están poseídas por el pensamiento, por la mente.
Y puesto que la mente está condicionada por el pasado, empuja a la persona a revivir el pasado una y otra vez. 
En Oriente utilizan la palabra karma para describir este fenómeno.
No podemos saber eso cuando estamos identificados con esa voz. Si lo supiéramos, dejaríamos de estar poseídos, porque la posesión ocurre cuando confundimos a la entidad poseedora con nosotros mismos, es decir, cuando nos convertimos en ella.

Durante miles de años, la humanidad se ha dejado poseer cada vez más de la mente, sin poder reconocer que esa entidad poseedora no es nuestro Ser. 
Fue a través de la identificación completa con la mente que surgió un falso sentido de identidad: el ego. 
La densidad del ego depende de nuestro grado de identificación con la mente (el pensamiento). 
El pensamiento es apenas un aspecto minúsculo de la totalidad de la conciencia, la totalidad de lo que somos.

El grado de identificación con la mente varía de persona a persona. Algunas personas disfrutan de períodos de libertad, por cortos que sean, y la paz, la alegría y el gusto por la vida que experimentan en esos momentos hacen que valga la pena vivir. Son también los momentos en los cuales afloran la creatividad, el amor y la compasión.

Otras personas permanecen atrapadas en el estado del ego. Viven separadas de sí mismas, de los demás, y del mundo que las rodea. Reflejan la tensión en su rostro, en su ceño fruncido, o en la expresión ausente o fija de su mirada. El pensamiento absorbe la mayor parte de su atención, de tal manera que no ven ni escuchan realmente a los demás.
No están presentes en ninguna situación porque su atención está en el pasado o en el futuro, los cuales existen sólo en la mente como formas de pensamiento.
O se relacionan con los demás a través de algún tipo de personaje al cual representan, de manera que no son ellas mismas. 
La mayoría de las personas viven ajenas a su esencia, algunas hasta tal punto que casi todo el mundo reconoce la "falsedad" de sus comportamientos y sus interacciones, salvo quienes son igualmente falsos y los que están alienados de lo que realmente son.

Eckhart Tolle 
"Una Nueva Tierra"

04 noviembre 2017

SANACIÓN EMOCIONAL



“La norma psicológica dice que cuando no se toma consciencia de una situación interna, sucede a fuera como destino. Es decir, cuando una persona no toma consciencia de sus contradicciones interiores, la realidad forzosamente representará el conflicto”. 
Carl Gustav Jung.

Cada vez que estés ante una persona y te sientes negativo, sea la emoción que sea... y cada vez que estés viviendo una situación concreta que te produzca dolor o cualquier emoción negativa, como la ira, el enojo, la envidia, la intolerancia, el miedo, etc., recuerda que la culpa no es ni de la otra persona ni de la situación... tampoco es culpa tuya.
Simplemente esa persona o situación te están ayudando a que tomes consciencia de tus emociones negativas.
Ellos son un espejo en el que se reflejan emociones que están en tu mente subconsciente y de las cuales no eres consciente. Únicamente puedes ser consciente cuando alguien o algo te lo está reflejando.
Así que, ahora puedes cambiar tu perspectiva de visión y darte cuenta de que nadie ni nada te hace daño a ti. Ellos simplemente te ayudan a que hagas consciente lo que ya está en ti, en tu mente subconsciente. 
El mundo es una expresión de tu mente subconsciente. Y en la parte subconsciente es donde están todas nuestras memorias, los samskaras y todos los condicionamientos mentales y bloqueos emocionales, los cuales deben hacerse conscientes para poder así liberarlos, transmutarlos.

Por tanto, agradece a la vida por mostrarte a través de otras personas o situaciones, todo aquello que debes trabajar en ti mismo para soltar, para liberar, para sanar... pues sólo así puedes realmente darte cuenta de qué es lo que hay en ti, en tu mente subconsciente, que hay que purificar. 

¿Cómo purificarlo?

Trabajando la alquimia emocional. 
Lo más importante es aceptar esas emociones, abrazarlas con amor, sin resistirse a ellas, sin negarlas, sin alejarlas de tu corazón.
Cuando algo no nos gusta o nos causa dolor, lo rechazamos, lo queremos quitar de nuestro corazón, nos resistimos forzosamente para no sentir el dolor, y aquí está el error; en querer sacar de tu corazón aquello que sientes, ese dolor. Y el dolor emocional, cuando no es aceptado, queda enquistado en tu campo electromagnético, impidiendo que la energía del amor fluya correctamente. Ésto, al cabo del tiempo, acabará manifestándose en tu cuerpo físico con unos síntomas determinados; enfermedades, dolores físicos, alergias, etc.

La Vida es Amor, tu verdadera naturaleza es Amor, por tanto, tu mayor objetivo es liberarte de todo aquello que impide el fluir y la manifestación del Amor. 
Todo aquello que no aceptas, que no amas, se va a ir repitiendo en tu vida en forma de sufrimiento, para que aprendas a amarlo y a trascenderlo, y puedas liberarte de todo aquello que oculta la luz de tu Amor, el Amor que ya eres. 
Tu verdadero objetivo como ser humano es la paz interior. Y para ello, debes purificar tu mente subconsciente.

Una de las formas de sanación del dolor emocional es la Alquimia emocional.

Alquimia significa transformar el metal en oro. Por tanto, la alquimia emocional es transformar una emoción de dolor en luz y amor.

Para poder trabajar la Alquimia emocional, es importante primero trabajar la Presencia. Podemos trabajar la Presencia a través de la meditación profunda (el silencio) o la observación (mindfulness) o la auto-indagación (¿Quién soy yo?). 
Una vez hemos trabajado suficientemente la Presencia a lo largo del tiempo, entonces ya podremos trabajar la Alquimia emocional. 
Todo el trabajo de Alquimia emocional debe hacerse desde la presencia, no desde el ego, ya que si estamos identificados con nuestros pensamientos y emociones, no podremos trascenderlos.
Por tanto, para hacer la Alquimia emocional, debo haberme desapegado de mis pensamientos y emociones, debo haberme vaciado de ego y establecerme en mi verdadera naturaleza, la presencia, el silencio.

Estos son los pasos del trabajo de Alquimia emocional, los cuales haremos desde el estado de presencia: 

1. Poner la atención en la emoción que siento.
2. Observar esa emoción y reconocer que ese dolor ya está en mí.
3. Aceptar que está ahí. Sin reprimirlo, sin negarlo, no luchar contra él, simplemente permitir que esté ahí, abrirle las puertas de mi corazón.
4. No identificarme con esa emoción, tan sólo observarla.
5. Permanecer presente, siendo consciente de esa emoción, aceptándola y abrazándola con amor, diciendo la siguiente afirmación: “Miedo, sé que estás aquí, te abrazo con todo mi amor y la luz de mi plena consciencia”.

Por ejemplo: En el momento en que alguna persona o alguna situación me haga sentir una emoción en particular, significa que esa emoción ya estaba en mí y esa persona o situación la despertaron. Siento esa emoción, por ejemplo, dolor. En el momento en que siento dolor, hago una respiración y me enraízo en mi centro, en la presencia que soy. Ahora, observo ese dolor. Puedo ver que hay espacio entre lo que soy y el dolor. No estoy apegado a él, ni identificado con él, simplemente lo observo. Mientras lo observo sin ningún tipo de juicio mental, sin ningún pensamiento, permito que el dolor esté ahí; sin poner resistencia, sin negarlo, sin luchar contra él, sin intentar quitarlo de mi corazón, simplemente permito que esté ahí, lo acepto. Y en el acto de aceptar, lo abrazo con amor diciendo esta afirmación: “Dolor, sé que estás aquí, te abrazo con todo mi amor y la luz de mi plena consciencia”.

Cuando decimos esta afirmación, sintiendo amor en nuestro corazón, estamos abriendo las puertas de nuestro corazón para aceptar tal emoción, para abrazarla con todo nuestro amor. De esta manera, la emoción se transforma en amor, y esto significa transmutación. Así, la emoción negativa se disuelve, desaparece y nos liberamos. Esta liberación es sanación.

Camino al Despertar 

02 noviembre 2017

SEÑALES DE PROGRESO



Mucha gente todavía me pregunta: "Robert, ¿cómo puedo saber si estoy progresando en el sendero? ¿Cómo puedo estar seguro?"
Hay muchas señales. La primera es una sensación de paz, cuando ya no eres perturbado por las condiciones mundanas. El mundo parece continuar. Comienzas a verlo como una imagen, una película. Empiezas a reconocer lo que realmente es el mundo, una expresión de tu propia mente. Y cuando puedes hacer que el mundo nunca te hará daño de nuevo, perderá su poder sobre ti.

Por supuesto, tu cuerpo es parte del mundo y también lo es tu mente. Por lo tanto, tienes que renunciar a éstos también. Cuando no hay pensamientos para el cuerpo, no hay pensamientos para la mente, y no hay pensamientos para el mundo, entonces la acción divina correcta tiene lugar en tu vida y cada cosa se convierte en alegría. Todo se convierte en amor. Sin que pienses en ello, sin deseo, sin necesidad, eres libre.

Otra manera de saber si estás progresando es que ya no eres perturbado por ninguna condición. Es posible que pierdas tu trabajo, puedes perder a un familiar, puedes pasar por diversas experiencias, pero no estás decepcionado, porque puedes ver a través de la experiencia el otro lado. Y el otro lado es el cuarto estado de consciencia, además del sueño profundo, el sueño con sueños y la vigilia. Y en el cuarto estado de consciencia siempre hay felicidad, porque ese es el sustrato de todo lo que ves. 
Una vez más la elección es tuya. Tienes la libertad de identificarte con el mundo o de identificarte con el Ser. No hay nadie, no hay ninguna cosa que pueda hacerte daño o que te perturbe o moleste si centras la atención en Dios o el Ser (Yo Soy).

Sin embargo, la mayoría de la gente no entiende cómo hacer esto. ¿Cómo enfoco mi atención en Dios?
Recordando Yo Soy. Yo Soy es el primer nombre de Dios. Cuando piensas en Yo Soy estás invocando el nombre de Dios y estás enfocando tu atención en Dios. Por lo tanto, cuando tienes algún tipo de problema o algo te molesta, si te sientes de mal humor, si crees que algo está mal, si la guerra te afecta, no tienes que apagar el televisor o cambiar tu entorno o cambiar tus circunstancias, solo tienes que girar hacia adentro e invocar el nombre de Dios, diciendo: "Yo Soy".

En las etapas iniciales, la meditación Yo-soy es muy importante, junto con la respiración. Cuando estás haciendo esto, estás expulsando fuera todas tus falsas nociones, samskaras y el resto de basura, y entras en tu verdadera identidad.

Puedes saber si estás haciendo progresos por lo feliz que eres. Cuando ves que eres feliz sin que ninguna condición te haga feliz, entonces sabes que algo está funcionando. 
Si necesitas algo o a alguien para hacerte feliz, el mismo algo o alguien puede ponerte triste. Cuando la persona que te hace feliz te abandona, te sentirás triste. Cuando la cosa de la que disfrutas te la quitan, te molesta. Por tanto, no dependas de ninguna condición para tu felicidad. La felicidad es tu verdadera naturaleza. Todo lo que tienes que hacer es invocar Yo Soy y ya estás ahí radiantemente feliz.

La gente todavía cree que si se iluminan o despiertan a sí mismos, van a tener que dejar de trabajar o dejar de salir, que sólo van a querer estar con ellos mismos y que no se preocuparán por nada. Al contrario, recuerda que tú no eres tu cuerpo. Tu cuerpo va a continuar y va a hacer lo que vino a hacer aquí, pero no tiene nada que ver contigo.
Y eso es difícil de comprender para algunas personas. Yo no soy mi cuerpo. Tu cuerpo es el cuerpo del mundo y siempre que te identificas con tu cuerpo tienes que identificarte con el mundo, porque el universo es el cuerpo de Dios. Tú eres el microcosmos en el macrocosmos. Tienes que dejar eso o estarás jugando en el mundo, en el universo. 
Puedes adquirir poderes ocultos, puedes hacer todo tipo de cosas con los chakras, pero aún estarás trabajando en la mente. Todas estas cosas tienen que ver con la mente. No juegues a estos juegos, ve más allá de eso. No hay que buscar nada. Porque cuando no buscas, encontrarás; y buscando, perderás. Todo está planeado, todo está predestinado, y todo está de tu parte. No hay absolutamente nada en contra de ti.

Si realmente supieras lo que te está pasando, te alegrarías. Si realmente supieras lo que te está ocurriendo, gritarías de alegría. El universo te ama. Lo que tú llamas Dios te ama. Brahman te ama, porque tú eres eso, el Ser. Por lo tanto, tu naturaleza es el amor. 
Cuando digo que estas cosas te aman, estoy invirtiendo el proceso para hacerte entender que tu naturaleza es el amor. Es tu amor el que crea el universo. Es tu amor el que ama. De lo contrario ¿de dónde vendría? 
Así que, para hacer comprender a la gente que su naturaleza es el amor, les digo que el universo les ama, que Dios les ama.
Pero si piensas en ello, ¿de dónde viene el amor? ¿Hay algún poder fuera de ti mismo que genere este amor? Por supuesto que no. Tú eres el único poder. Tú eres el único amor. No hay nadie fuera de ti. Sin embargo, tú no eres lo que pareces ser. Deja de identificarte con las condiciones mundanas. Cada vez que surge algo, simplemente te dices a ti mismo: "Yo Soy". Y el Yo Soy iniciará el proceso por ti. 
El Yo Soy es como un interruptor; cada vez que te quedes atrapado en el mundo, simplemente enciende el interruptor, diciendo: "Yo Soy". Y de repente, descubrirás que comienzas a perder tu identidad y te fundes en tu propia consciencia.

Cuando digo que te fundes en tu consciencia, no me refiero a que hay una consciencia por un lado y un tú por otro. Lo que quiero decir es que realmente despiertas a tu Ser. Despiertas a tu verdadera naturaleza. No hay una consciencia escondida en algún lugar y tienes que ir a encontrarla, la consciencia eres tú. Basta con dejar de pensar. Aquieta tu mente y comenzarás a brillar. No planees las cosas, olvídate de las metas, olvídate de los deseos, simplemente trabaja en aquietar tu mente. Y a medida que te abres, te despliegas, descubrirás que las cosas están mejorando para ti. La vida parece más brillante, más armoniosa, más amorosa. Esto sucede por sí mismo. Sólo tienes que ralentizar tus pensamientos.

¿Ves alguna diferencia entre esto y la psicología? No estás tratando de resolver tus problemas. No estás tratando de averiguar por qué sucedió algo en tu vida. Estás yendo hacia el otro lado. Estás tratando de aquietarte, apaciguarte, sin palabras, sin pensamientos. Es entonces cuando las cosas suceden. 
Tienes que decidirte en qué dirección deseas ir y darte cuenta de que cuanto más hablador eres, menos vas a despertar, porque el habla es parte del mundo relativo. Se te ha dado la voz para expresar el mundo material. Cuando tu voz se calma, cuando te quedas en silencio, entonces la realidad comienza a brillar por sí misma.
Ahora puedes ver por qué algunos Santos y Sabios se vuelven silenciosos y no hablan durante años y años, tal vez nunca, porque se dan cuenta de que hablar es una pérdida de tiempo.

Sé que algunos de ustedes estarán diciendo: "No puedo funcionar si no hablo. Tengo que expresarme y la gente tiene que saber lo que quiero decir. ¿Cómo puedo trabajar? ¿Cómo puedo relacionarme con mi familia? ¿Cómo puedo hacer nada si no hablo?"
Por supuesto estoy hablando de la quietud mental, del silencio mental. Mientras estoy hablando ahora con ustedes, no estoy en realidad diciendo nada, porque dentro de mí hay silencio, quietud, vacío. Sin embargo, las palabras salen, pero no me afectan.

Esto es lo que quiero decir cuando te digo que tu cuerpo va a continuar su trabajo por sí mismo, sin embargo tú no tienes nada que ver con él. Porque tú me miras y yo parezco ser un cuerpo y parece que estoy hablando, pero no lo hago. No soy un cuerpo y no estoy hablando, pero parece estar haciendo eso, al igual que el mundo parece ser real. 
El hablar y el cuerpo forman parte del mundo relativo, eso es lo que parece, pero a medida que te vuelves silencioso, calmado, quieto por dentro, el mundo comienza a desaparecer. Tu cuerpo desaparece, pero todavía lo ves y todavía ves el mundo. Esa es la paradoja. Yo te veo, te estoy hablando, veo mi cuerpo, sin embargo no existen. Nada existe, pero todo sucede. No hay nadie que haga nada, pero el hacer continúa.

Para saber de lo que estoy hablando tienes que girar hacia dentro. Tienes que verte a ti mismo por lo que eres. Tienes que dejar de pensar que eres Roberto o Jaime o Juan o María o cualquier otra persona y empezar a comprender que eres consciencia. No tienes ninguna forma. No estás limitado. No tienes marcas distintivas. Eres la libertad total, como el aire, como el espacio y sin embargo eres consciente.

Recuerda que la consciencia es consciente de sí misma como realidad absoluta. Así que cuando alguien hace una pregunta: "¿Tengo que renunciar a mi vida para convertirme en la consciencia?". Nunca has tenido una vida a la que renunciar. Eres la consciencia. Pero hasta que no lo experimentas por ti mismo parecerá una tontería, un absurdo. Pero a medida que vienes al Satsang, a medida que comienzas a comprender, a invocar el Yo Soy, a practicar la auto-indagación, a hacerte consciente, a hacer todas estas cosas, el cuerpo comienza a desvanecerse. No quiero decir que te mueras. Quiero decir que mentalmente el cuerpo se desvanece, la mente se desvanece, sin embargo sigues siendo tú, y apareces como humano para todas las personas con las que te asocias. Pero ya sabes lo que eres. El miedo desaparece, porque ¿cómo puede una ilusión hacerte daño? ¿Cómo puede el sueño hacerte daño? No puede. Sin embargo, tienes que comprobar esto por ti mismo.

Los mundos van y vienen. La tierra tiene millones de años de antigüedad. Cada dos años la ciencia nos dice que la tierra y el universo son más viejos de lo que jamás soñamos. Ha habido muchas civilizaciones en esta tierra. Ellas vienen y van. No somos más que otra mota de polvo en el plan universal. Todo el trabajo que has hecho desaparecerá. La persona inteligente empieza a ver que no hay ninguna sustancia detrás del mundo, no hay una causa real y deja de identificarse con las cosas del mundo.
Recuerda que esto no significa que dejes de actuar. Todo ocurre primero mentalmente. Tú te desvinculas mentalmente de todo el universo. Y cuando eso sucede, la mente se desintegra por sí misma. Después de todo, la mente es sólo un conglomerado de pensamientos sobre el pasado y preocupaciones sobre el futuro. Eso es todo lo que es la mente.
Cuando empiezas a reconocer que el mundo es como un sueño, como una burbuja, la mente se vuelve cada vez más débil y un día simplemente se disuelve. Despiertas. Lo llamamos un despertar, y te das cuenta de que yo y mi padre somos uno. Acabas de convertirte en la unidad de toda existencia. Ya no hay ninguna diversidad. Te has convertido en el Ser imperecedero.
Recuerda que cuando digo "tú", me estoy refiriendo a la consciencia que es omnipresencia. Por lo tanto, te has convertido en el Ser del universo. Todo lo que está ocurriendo está ocurriendo dentro de ti mismo. Y miras, observas como miras una película. La película tiene un comienzo, un desarrollo y un final, luego te vas a casa. Así que has ampliado tu consciencia y te das cuenta de que el mundo tiene un comienzo, un desarrollo y un final, y se ha ido. Tú eres al mismo tiempo el mundo y eres la consciencia. Te vuelves libre.

Otra razón por la que no deberías reaccionar ante cualquier condición antes de que esto te suceda, es porque no ves el cuadro completo. Imagina que te despiden de tu empleo. Te sientes molesto. Has estado trabajando durante veinticinco años y ya no tienes un puesto de trabajo. La persona promedio podría llegar a estar muy disgustada. Pero, cuando observas y te das cuenta, estás simplemente mirando a través del ojo de la cerradura y estás viendo limitadamente. Estás limitado, porque sólo puedes ver una parte a través del ojo de la cerradura, y la parte que ves es que te despidieron de tu trabajo. Pero al expandir tu consciencia es como abrir la puerta, y entonces ves una imagen completamente diferente. Ves que kármicamente te mereces haber sido despedido, no importa lo que parezca. Y a medida que avanzas hacia adelante, si nos fijamos veremos que si hubieras permanecido en ese trabajo, el edificio habría estallado, y habrías sido destruido físicamente. Y a medida que sigues mirando verás que nadie muere, nadie es destruido, la vida nunca comenzó y la vida nunca acabará. Ahora puedes ver todo el cuadro.

Es por eso que una persona que está en el camino espiritual gradualmente comienza a expandir su consciencia y la puerta se abre cada vez más. Eres capaz de ver más claramente. Por lo tanto, no te sientes perturbado porque las cosas no son como parecen. El resultado final es que no ocurre nada. Nunca nada comenzó, nada continúa y nada acabará. Tú eres simplemente consciencia dichosa, eres Sat-Chit-Ananda, Parabrahman. Eres un ser divino espiritual. El agua no se puede ahogar y el fuego no se puede quemar. Nunca has nacido, nunca puedes morir. Tu verdadera naturaleza es el Ser. Y el Ser es el Ser de todo. Y todo está bien.



Robert Adams 

01 noviembre 2017

¿QUÉ SON LOS SAMSKARAS Y VASANAS?



Todo tipo de acción, pensamiento o el simple hecho de mencionar tan solo una simple palabra, deja impresiones en el subconsciente y en el alma llamadas samskaras, las cuales influenciarán y matizarán tu naturaleza personal, tu carácter, estado moral o mental, pensamientos, palabras, la forma de responder hacia personas o circunstancias, emociones, actitudes, gustos y disgustos, deseos, sensaciones; en concreto, tu vida misma. Los samskaras son el producto de acciones pasadas, tanto de tu vida actual como de vidas previas y éstas también pueden influir sustancialmente en el éxito o fracaso en numerosos aspectos de tu vida.

Los samskaras pueden definirse como activadores o catalizadores de la conducta humana. Toda actividad en pensamiento, palabra, acción u omisión, así como toda reacción, están influenciadas por nuestros samskaras. Por ejemplo, si fuiste en numerosas vidas pasadas un criminal, entonces en esta encarnación tenderás a comportarse de la misma forma. De igual manera, si en varias vidas previas fuiste una persona que siempre trató de ayudar a los demás, por consiguiente en esta vida sentirás la necesidad de seguir ayudando a los demás.

Los samskaras son impresiones creadas a través de la experiencia, que al acumularse en el alma forman vasanas. La repetición de un mismo tipo de acción crea en ti un hábito o tendencia –vasana-.

Debe entenderse que los pensamientos usualmente generan palabras y acciones. Las palabras y acciones repetidas a menudo forman hábitos, y al repetirse en muchas vidas sucesivas esos hábitos se refuerzan, traduciéndose en tendencias o inclinaciones en nuestra conducta –vasanas-, los cuales nuevamente influencian los procesos de pensamiento y reacciones de la mente, derivando una vez más en acciones.

Cuando uno muere, todos los samskaras y vasanas quedan en tu alma, y al encarnar nuevamente, éstos se manifestarán influenciando tus pensamientos, palabras y acciones. Existen samskaras y vasanas muy arraigados en ti, que son aquellas acciones tanto positivas como negativas, que has repetido en numerosas ocasiones formando fuertes hábitos o tendencias como consecuencia; éstas influenciarán en una forma contundente tu vida misma. Sin embargo si tus samskaras y vasanas fuesen de poco peso, entonces no ejercerán gran influencia sobre ti.

Los samskaras y vasanas, ya sean buenos o malos, transmigran de encarnación en encarnación; no se pueden perder o desaparecer así como así, pues perduran más allá del tiempo y el espacio.

Existen dos vías para restarle fuerza o eliminar definitivamente tus samskaras y vasanas malos. La primera, y que por cierto es la más dinámica y eficaz, es a través de la sumisión a un verdadero Guru, es decir a un ser espiritualmente liberado, con la capacidad de percibir el pasado, presente y futuro de cualquier ser humano y situación. Para lograr una conexión profunda con la Luz de este elevado ser, además de que puedas obtener resultados muy positivos como consecuencia de esta fuerte conexión, el secreto es orar con fe, devoción y abandono hacia este gran ser, además de seguir sus sabios consejos sin cuestionamiento alguno, pues solo así podrás crear y fortalecer una robusta conexión con la Luz de este gran ser, la cual definitivamente actuará en ti. Este elevado ser ayudará a través de su Luz, a eliminar en una forma contundente tus malos samskaras y vasanas y a reforzar todo tu ser.

Otra forma par a eliminar tus malos samskaras y vasanas, es a través de realizar acciones correctas para así neutralizarlos. Por ejemplo, si eres flojo por naturaleza, entonces tendrás que esforzarte al máximo por vencer esta mala tendencia, trabajando con tesón y con ahínco. De esta manera no tan solo contribuyes a eliminar tu mala tendencia, sino que también estás creando un buen hábito –vasana-, que en este caso podría traducirse como el potencial o habilidad para desempeñar un trabajo.

Ejemplos de Samskaras y Vasanas

El karma, es decir tus acciones, es influenciado por tus samskaras, que como ya expliqué son las impresiones que quedan en el alma debido a acciones pasadas; y por tus vasanas, o sea los hábitos o tendencias que has adquirido. Algunas personas presentan tendencias innatas hacia prestar ayuda a otros, así como a realizar constantemente buenas acciones. Estos individuos han construido, en el pasado, vasanas correctos dentro de sus almas. Otros sin embargo, siempre están causando problemas, sienten placer al golpear a sus semejantes o continuamente se están burlando de ellos; esto es debido a que en el pasado han creado vasanas incorrectos. Debemos entender que la mayor parte de nuestro actuar, en pensamiento, palabra o acción, se debe a los hábitos o tendencias que hayamos adquirido, ya sea en esta existencia o en vidas pasadas. Los samskaras y los vasanas tienen una influencia definitiva en tu conducta.

Antonio fue un jugador empedernido de cartas en una encarnación pasada; si en esta vida se reúne nuevamente con jugadores de póker, el podrá mostrar una pasión natural por el juego, aunque jamás haya jugado póker en esta vida; esto es debido a las impresiones que han quedado grabadas en su alma por sus anteriores acciones. Estos samskaras, que en este caso sería el jugar a las cartas en numerosas ocasiones, han creado un vasana, el hábito de jugar.

Carlos fue sacerdote católico en una vida anterior; cuando él llegue a una iglesia, podrá experimentar emociones que lo remitan emotivamente a esa encarnación, pudiendo querer ordenarse una vez más como sacerdote católico.

Así como una persona llena de bondad y amor por los demás, tenderá a mostrar este tipo de cualidades en esta vida o en vidas sucesivas, así mismo un criminal tenderá a manifestar sus cualidades negativas. Si visitas un jardín de niños –kindergarden-, podrás observar claramente los diferentes patrones de conducta que se dan en los niños. Algunos pequeños constantemente causan problemas, mientras que otros son calmados y bien portados. Surgen interrogantes en nuestra mente tales como: ‘¿por qué es este niño tan negativo? ya no lo soporto más,' o ‘Carlitos es un niño tan dulce, tierno y comprensivo que en el futuro seguramente se ordenará como sacerdote, siempre está tratando de ayudar a los demás.' Las diferentes personalidades en la gente están fuertemente influenciadas por sus samskaras y vasanas.

~ Budismo ~